En mi huida hacia delante, ayer me fui a una conferencia de ella, sí, es ella, aunque parezca por su nombre que es él. Para quien no la conozca puede consultar aquí . Me gustó muchísimo lo que dijo. Me regodeé porque estábamos conectadas espiritual y mentalmente por su búsqueda de la verdad, por su amor por los libros y el cine. Por su izquierdismo. Porque nos contó cuentos como los contaban las abuelas, porque habló de Berlín y aunque yo nunca he estado allí me transporté con ella y paseé por sus calles. Tuvo un pero, claro, no iba a ser perfecta la tarde, el público, eramos muy pocos, y muy participativos, yo no dije ni media, pero el resto sí, se liaron con la fe, que no sé a cuánto de qué salió, y luego uno, que ya le conocía yo de otras charlas, nos explicó su experiencia el 11 de marzo de forma muy prolija, se explayó a gusto y no venía a cuento. Muy pesado, el chico este es muy pesado. Pero bueno, mereció la pena oir a Lolo. Está muy mayor, tendré ya pocas oportunidades de hacer...