Me acuesto a las 4 de la mañana, me levanto a las 2 de la tarde, no estudio, no leo, no veo películas. Me he convertido en la estudiante típica. Solo me falta salir de juerga por las noches, eso no lo hago. Llevo ya tanto tiempo de baja que no he podido evitarlo. Me siento culpable. Quizás mañana se acabe, aunque me extrañaría, teniendo en cuenta las fechas, seguramente seguiré hasta el 14 de enero, por lo menos, de baja. Estoy resignada, como dicen en casa, ya no pongo reclamaciones en todos lados, ya no tengo ganas de pelearme con nadie, me han ganado. Me decía una compañera que a ver si salía Virginia de dentro de mi cuerpo, que dónde me había ido porque no me reconocía. El año pasado les daba ejemplo a ellas, ahora ellas tienen que tirar de mí, se están portando fenomenal, no sé qué haría sin Ascen y sin Nela, lo habría dejado ya. A veces me pasa la idea por la cabeza, dejar de estudiar, por aquello de dejarlo todo.