CONFERENCIA SOBRE MARIA MAGDALENA

El jueves a las 19:00 voy a dar una conferencia en Noblejas, un pueblo de Toledo, sobre el papel de la mujer en la Iglesia y María Magdalena. Este tema por el Código da Vinci está de boca en boca. Yo que ni siquiera me lo he leído ahora voy a tener que pontificar.

Se me ha ocurrido empezar cantando, he buscado las canciones de Magdalena que conozco, espero tener buena voz.

Estoy estudiando el tema pero no hay nada real sobre lo que estudiar. Solo los evangelios y no es información fiable. No dejó constancia de su vida, no existió para la historia. Los evangelios apócrifos son de risa, a la gente le encantan esas cosas, alguien 400 años después se inventa cosas y ala a creer que es fácil. Para que os hagais una idea dicen que Jesús hacía pájaros de barro cuando era niño y los soplaba y los pájaros salían volando.

Muchas de las cosas que creemos que están en los evangelios canónicos en realidad están en los apócrifos, las leyendas sobre el nacimiento de Jesús, muchas cosas sobre la infancia, sobre María.

No sé qué voy a decir, salvo eso, que todo es mentira y que no hay base para nada. Que si queremos suponer cosas podemos inventar lo que queramos y ya puestos decir que Jesús no existió y todo esto es un montaje.

Siempre me ha asombrado que la gente dé credibilidad a cosas inverosímiles, con lo difícil que es creer, con lo difícil que es tragarse nada.

Desde mi mente científica que todo lo analiza, que no cree ni siquiera lo que ve, porque todo puede ser un autoengaño, este comportamiento de tanta gente es absolutamente incomprensible.

Muchos días leo el horóscopo para reirme, la gente cree a pies juntillas en eso, o se deja la pasta con la cartas, el otro día una amiga me contó que le cobraron 15 euros y que no acertaron, la dijeron que antes de fin de año pasado encontraría el amor de su vida y estamos en marzo y no ha aparecido. El día que sea capaz de robar lo haré, montaré un consultorio de esos, yo sé de todo, sé leer las manos, sé de astrología mucho más que los gilipollas que salen en la tele, sé interpretar sueños, echar las cartas del Tarot, cualquier cosa de esas. Como encima mis amigos me dicen que soy muy buena psicologa se me daría estupendamente. Pero me parece despreciable, mucho peor que el oficio de prostituta y por eso no creo que me rebaje nunca tanto.

Cuando se ponen a leer a Nostradamus y sus famosas predicciones me meo de la risa. No entiendo que nadie se lo crea.

Pues con el maldito Código ha pasado eso, todo Dios se lo ha creído, y el tema está muy de moda. El libro impreso tiene un poder sobre otras cosas, si lo ves en la tele no te lo crees de l todo, pero si lo lees en un libro, entonces.....

Se han escrito tantas mentiras, pero la gente lee poco, ese es el problema, no comparan.

Ya os contaré como me va, espero no acabar muy mal.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Te deseo lo mejor para tu conferencia, pero, por favor, no te leas el Código, es un producto del mercado de una sociedad que está agilipollada y cuyo espíritu crítico es nulo. Puedes dar tu charla sin meterte esta porquería entre pecho y espalda y, documéntate y aunque las conclusiones que obtengas no te gusten, dilo y arguméntalo. Pero El Código da Vinci es una basura que lo único que hará es restar credibilidad a tu intervención.
vitalidad ha dicho que…
Tranquila que no pensaba ni por un momento en hacerlo. Además que ya me lo sé todo, lo han spoleado pero bien. Hasta mi madre se lo ha leído.

Me resulta muy gracioso que yo esté leyendo y posteando en tu blog y tú en el mío, a la vez, las dos. Un besazo,
Anónimo ha dicho que…
En realidad, es lógico que la mujer no aparezca en la historia de la iglesia más que con papeles secundarios. La sociedad hebrea contemporánea a Jesús era muy machista (al estilo de hoy en día pero más marcado aún). No contaban para nada, no tenían derechos ni acceso a la propiedad intelectual. Podían ser repudiadas por su maridos (más que marido, comprador, porque los esponsales eran un contrato de compra-venta, en realidad, y la mujer pasaba de PERTENECER al padre a PERTENECER al cónyuge), al que le bastanta inventar que era adúltera para involucrarla en un proceso de repudio o divorcio (en este caso, ni siquiera contaba la opinión de ella, sino que la sometían a una prueba llamada "de las aguas amargas", que consistía en que tenía que beber un brebaje preparado por los sacerdotes del templo: si sobrevivía, era inocente y salvaba su vida. Lógicamente, el brebaje estaba convenientemente preparado para que fuera difícil que sobreviviera. Materialmente, la envenenaban). Eran simples sirvientas.

Es muy probable que, en realidad, fueran tan audaces como hoy en día, incluso más apasionadas a la hora de creer. Pero era ilógico que su esfuerzo o dedicación (o méritos) tuvieran repercusión alguna, ilógico tanto para los hombres como para ellas mismas, que asumían esa posición social inexistente y la consideraban "lo normal".

La iglesia no ha sabido (yo diría, más bien, que no le ha convenido) discernir esta circunstancia y ha tomado la tradición (mujeres invisibles) como alegato de costumbre. Por eso se niega a otorgar un papel importante a la mujer, por secularizar una actitud hacia ellas que, hoy en día, es absolutamente absurda, anacrónica, despreciable y, posiblemente, ilegal, con la justificación de que "siguen el ejemplo de Jesús y los apóstoles".

Lo más lógico (e incluso hermoso, apasionante y natural) es que Jesús no hubiera sido consciente de quién era realmente hasta que tuvo madurez para asumirlo. No tendría absolutamente ningún sentido que fuera consciente antes, desde mi punto de vista. Así que las historias del niño Jesús con un halo amarillo alrededor de su cabeza y haciendo "milagritos" son tan incoherentes como ridículas.

Esa conferencia tenía que darla yo... se iban a enterar, je...
vitalidad ha dicho que…
Pues sí la verdad veo que estás más cualificado que yo.

Según se acerca el día más miedo me da.
Anónimo ha dicho que…
El bueno de Dan Brown no disfrazaba la paparrucha de pedantería, no se preocupaba de maquillar el esquematismo de sus personajes con esos aderezos de pachulí introspectivo que suelen utilizar otros fabricantes más duchos de «best-sellers», no se molestaba en sazonar su peripecia con una mínima dosificación de la verosimilitud, ni siquiera se recataba de repetir hasta la machaconería los mismos trucos efectistas o de introducir con calzador aclaraciones que parecían postular un lector infinitamente lerdo.

No, señor. Aquello era un bodrio mondo y lirondo, sin afeites ni disfraces; un bodrio candoroso, risueño, como encantado de haberse conocido.

La impresión estupefaciente que me produjo su lectura nunca antes me le había deparado libro alguno; para describirla, tendría que compararla con esa hilaridad lisérgica, entreverada de pasmo y delicioso sonrojo, que me procuran las películas de Ed Wood, donde los ovnis siempre son platos de postre envueltos en papel de aluminio y los actores recitan sus parlamentos como si estuviesen en estado de trance hipnótico. Recuerdo con especial delectación un pasaje de la novela en el que los protagonistas, inmersos en su delirio esotérico-patafísico, se topaban con un mensaje presuntamente críptico que el bueno de Dan Brown reproducía, para que el lector se estrujase las meninges en su dilucidación; el mensaje se veía a la legua que era la imagen invertida que devuelve el espejo de un texto escrito en castellano (o inglés en el original), pero los protagonistas se tiraban algo así como veinte páginas discutiendo si estaría redactado en arameo o sánscrito, ocasión que el bueno de Dan Brown aprovechaba para tirar de erudición Google y colarnos unos tostonazos desquiciados sobre tan venerables y vetustas lenguas, por supuesto regados por doquier de gazapos y disparates históricos.

También deambulaba por allí un sicario albino que se nos presentaba como «monje» del Opus Dei (¡vaya calladita que se tenía la Prelatura esta sucursal monástica!); y, en fin, todo tenía en el libro el mismo aire chusco, como de borrachera de anisete espolvoreada de anfetas.

En fin, cada época tiene la literatura que se merece. Ahora acusan al bueno de Dan Brown de plagio; lo hacen unos tipos que, al parecer, perpetraron hace un par de décadas otro libraco donde se anticipaban las eyaculaciones mentales que nuestro héroe ensarta sin rubor en su exitosísimo bodriazo: que si Jesús tuvo un hijo con la Magdalena, que si la Iglesia se encargó de perseguir durante siglos a tan divina estirpe, que si patatín y patatán.

De repente, el mito Dan Brown se nos derrumba, pues habíamos llegado a creer que semejantes desvaríos calenturientos habrían brotado de su cráneo privilegiado, que imaginábamos como una especie de cacerola donde hierve un sopicaldo de neuronas mutantes.

La posibilidad de que el bueno de Dan Brown se nos convierta ahora en un discreto y aplicado amanuense nos deja sobrecogidos, casi mudos. ¿Cómo calificaremos ahora un bodriazo cuyo principal mérito cifrábamos en su desparpajo para ensartar patochadas a velocidad de ametralladora, si las patochadas resulta que no son originales, sino saqueadas a un precursor?

¿Y qué hacemos con los epígonos de Dan Brown, la caterva mugrienta de sus imitadores, que han infestado las librerías de templarios que beben a morro en un grial que les tocó en la tómbola y sábanas santas que no sirven ni para disfrazarnos de fantasma en la noche de Halloween? ¿Los gaseamos? ¿Los condenamos a la hoguera? A ver, ¿qué hacemos?

Juan Manuel de Prada firma... Angel suscribe. Un saludo, Virginia
vitalidad ha dicho que…
Angel me has dejado de piedra, pensaba que era un email de mis listas de distribución cristianas. Te lo has estudiado ¿eh?

No voy a leer a Dan Brown, no por nada, si no por ir contracorriente como no ví Matrix ni me gustan los de Operación Triunfo, qué le voy a hacer soy una elitista.

Gracias por tu aportación, necesito reafirmarme de cara a la conferencia porque me imagino que va a ser duro tratar de desmontar algo que a la gente le encanta creer.

Un besazo,
Anónimo ha dicho que…
Yo creo en Santa Maria Magdalena. Es más, cree todo el pueblo de Novelda =Alicante, en ella. Hasta el más agnóstico religioso y republicano. Pero esto es idiosincrasia. Vivencia de un pueblo. Tradición. Quizás algo extraordinario. Pásate el 20 de Julio a bajar la Santa. A lo mejor te ayuda más de lo que tu te piensas,

A otros ya les o nos ayuda.

Saludos

Luis G.
vitalidad ha dicho que…
Ya me gustaría ir, por la fiesta. Eso es otra cosa, no es creer es lo que tú has dicho tradición.

Entradas populares de este blog

MI PRIMERA EXPERIENCIA SEXUAL

NUEVAS ADQUISICIONES PARA MI BIBLIOTECA FÍSICA

NO PUEDO DORMIR