Patatús

Ayer fui a recoger mi pasaporte, cuando salí me volví loca mirándolo intentando ver cuando caducaba y no encontraba la fecha, por más que lo miraba no la encontraba. Cuando ya estaba en el coche la vi, me habían hecho el mismo pasaporte que ya tenía, menudo disgusto, no me valía, sólo tenía vigencia para 5 meses. No me eché a llorar no sé por qué. Arranqué el coche y me alejé de allí y luego para dar la vuelta y volver al mismo sitio me recorrí medio Madrid, temblando de miedo de que el policía no me dejara entrar. Por fin conseguí llegar me peleé en la puerta con el poli y al entrar otra vez en el sitio y dirigirme al funcionario todo fue fácil, me pidió disculpas, me dijo que tenía razón, me pidió que me sentará y en un ratito me sacaron por fin el pasaporte con vigencia hasta el año 2017.

Me quedé tan agotada de la tensión nerviosa que me volví a casa y me acosté. Después de la cola que me tuve que hacer, del dolor de culo que he arrastrado tres días, de las 8 horas
esperando, del día libre que me pedí en el trabajo sólo para eso, no os imaginais mi desesperación cuando vi que el pasaporte estaba mal. Pensé que tenía que volver a hacer la cola y no podía con la idea.

Comentarios

Steloide ha dicho que…
Hay días que no puedes, no sabes explicar porqué pero no puedes, simplemente. En ésos días TIENES que escribir a la Steloide ¿okis?

Por cierto, el dolor de culo ¿no será ciática? toco madre ¡Que doloooor!
Virginia ha dicho que…
No mujer, el dolor de culo fue por estar tantas horas esperando la cola sentada en el suelo estudiando, menuda paliza, me dolían las rodillas de estar tanto tiempo con ellas dobladas, no sabía como ponerme. Algunos listos se llevaron unas sillitas de playa y me prometí meter una en el coche en cuanto saliera de allí, pero ya ves, han pasado los días y no lo he hecho, todo se queda en la intención.

Te escribiré siempre Steloide, cariño.

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