LENGUAJE CRÍPTICO

Ayer tuve una experiencia religiosa, lo peor es que no la puedo contar. Algunas cosas no se pueden contar, o yo no sé cómo contarlas.

Porque ¿qué es mi vida? Mi vida es lo que me pasa a mí, pero si los demás están implicados también es su vida. Sólo puedo contar como veo las cosas, no soy imparcial, por lo que no cuento más que una parte de la historia. Nunca quise ser periodista, no está en mi caracter ver de modo objetivo nada, me implico en todo. Soy muy apasionada y sobre todo me juego la vida en todo lo que hago. No tengo miedo a enfrentarme a nada, bueno, eso lo digo ahora, claro, que estoy en un momento muy muy alto, que no tengo penas, que no me duelen las cosas.

Cuando confrontas tus recuerdos de un periodo con los de otra persona te das cuenta de que lo que ha sido importante para ella, lo que recuerda, no se parece en nada a lo que recuerdas tú. Yo me quedo con una frase y ella con otra. Y entonces ¿qué fue lo que realmente pasó? Lo que recuerdo yo o lo que recuerda ella.

Tengo muy mala memoria, soy fatal para las fechas, incluso me cuesta un montón recordar las caras y los nombres. Y me pongo a dudar de mis recuerdos. Hasta creo que lo he soñado, que no pasó, que lo soñé y luego pensé que era real, que me había pasado a mí. Cuando leí a Descartes me di cuenta de que nada es verdad ni es mentira, de que no puedo asegurar nunca nada. La duda metódica. Decía él que como cuando soñamos vemos las cosas tan reales, todo podría ser un sueño y no existir la realidad. Es una posibilidad que nunca me había planteado hasta ese momento, cuando lo leí en "La vida es sueño" no me fijé en eso, me fijé en el sufrimiento de Segismundo, en la injusticia de su situación, pero no en eso tan famoso de "Todo en la vida es sueño y los sueños sueños son".

¿Qué es la realidad? Incluso aunque tuviera pruebas, cartas por ejemplo o fotos, pierden su sentido fuera de contexto. Una carta es real en el momento, pero cuando la lees pasados los años a veces ni la entiendes, has perdido las claves que te permitían descifrarla, los guiños personales, las experiencias que te llevaron a escribirla.

Cuando me enamoro me pongo a escribir diarios, pasan los años, lo leo y no entiendo cómo pude estar tan loca por fulanito o menganito, no entiendo por qué hice lo que hice, no me entiendo a mi misma. Todo es diferente en el momento, las peleas y el amor, la pasión y la vida son cosa del momento en el que pasan, luego ya no tienen sentido.


No sé si os habréis dado cuenta pero he suprimido muchos posts. No los he borrado, pero los he quitado del dominio público.

Comentarios

monocamy ha dicho que…
La realidad no es ni el estado de vigilia ni el de dormido. Existe un tercer estado. Descúbrelo.

(no te puedo dar pistas, no pueden ser del dominio público).

:PPPPPPPPPP
Virginia ha dicho que…
Joooooo, cuenta, cuenta, mira que eres.....

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