DOMINGO EN EL CAMPO

Como en Segovia hacía tan malo y el domingo me habían invitado a comer en el campo, en el viaje de vuelta llamé a mi amiga y le dije: Supongo que lo cancelarás. Ella me contestó que ni hablar, que como era en su pueblo si llovía nos ibamos a su casa y arreglado.

Asi que el domingo después de pasarme a ver a mi madre que estaba mucho mejor me fui para Armuña de Tajuña a pasar el día en el campo, nos hizo muy bueno.

Nos juntamos unos diez, quitando a los que me habían invitado no conocía a nadie, más que a uno de vista, luego mucho más tarde, con la tarta de cumpleaños llegaron unos amigos, pero eso fue al postre.

Mis amigos me enseñaron su casa del pueblo, como olía, que maravilla, que olor a madera, es genial, me encantó, es preciosa la casa, con vigas de madera vista, con un olor, es lo que más me gustó de la casa, bueno y los colores. Se la han currado el padre de mi amiga y ella, me dió mucha envidia, a mí que no me suelen gustar las casas de pueblo, esta es genial, preciosa, parecía una casa rural.

Estuvimos un rato en la fuente del pueblo tomando algo porque sólo hay un bar pero ni nos acercamos y fueron llegando los que faltaban. Había bastantes niños, pero no dieron nada de guerra, muy bien educados. Nos bajamos hacia el río, exploramos un poco y preparamos el picnic, llevabamos un montón de infraestructura, un montón de plásticos y mantas y manteles, colocamos todo y nos liamos a comer como locos, hacía un hambre...

En esto que quieren abrir una botella de vino y se rompe el sacacorchos y dicen de subir a la casa a buscar otro y yo digo: dejarme probar el método que vi en la tele, en el programa el hormiguero y me pongo allí contra un árbol a darle golpes a la botella de vino para que salga el corcho. Como ya le habían metido el sacacorchos no salía. Cogí otra botella y empezó a funcionar el sistema, pero yo no tengo mucha fuerza y uno de ellos me dice, déjame a mí, vale, le dejé, el corcho ya había salido cinco centímetros o así y le siguió dando golpes. Hasta que en uno de los golpes, zas, explotó la botella, se puso de vino, a mí me preocupaban sobre todo las esquirlas de cristal. Menos mal que se lo tomó bien.

Decía el pobre, que no le iban a hacer ni soplar si le paraba la guardia civil. Porque claro apestaba.

Comentarios

Steloide ha dicho que…
jejejeje ¡Que bueno! pero lo del hormiguero no era exactamente así a fuerza bruta mujer!
No le iban ha hacer el test de alcolemia porque le iban a dar ¡Matrícula de honor!
Virginia ha dicho que…
Sí que era que yo lo ví, era contra una madera, yo estaba usando un nudo del árbol, pero el tio este se lió contra el tronco sin más y se cargó la botella.
Steloide ha dicho que…
Ah! entonces tu lo hacías bien
Virginia ha dicho que…
Eso creo yo, que yo sí lo estaba bien, pero como no tenía suficiente fuerza no conseguí sacarlo del todo. Pero vete a saber si hubiera seguido lo mismo me estalla a mí y me hubiera dado algo si me pringo de vino.

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