SEGOVIA

Una maravilla el eSeg, me lo pasé muy bien, comí que ni os cuento, me dijeron mis compañeros de mesa que no lo contara para que no se apunte todo Dios el año que viene, jejeje. Lo único malo fue que me llamó mi hermana nada más llegar que mi madre estaba devolviendo y se mareaba y estuve pendiente de eso todo el día. No era plan de volverme pero no me quedé a la fiesta de después por si había que ir por la noche al hospital.

Asistí a todas las conferencias del día, no me apunté a los talleres porque ya que había llegado tarde por lo menos quería ver lo que se cocía. Conocí gente muy interesante, me contaron historias muy divertidas. Llegué con mi portátil y en la primera conferencia no pude encontrar un enchufe, así que lo cerré por si me quedaba sin batería. Aproveché la pausa del café para buscarme otro sitio con posibilidad de enchufarlo y lo logré, me costó no veáis, porque aquello estaba lleno de enchufes pero todos ocupados, por fin en un lateral lo encontré, me coloqué y allí dejé al pobre Toshi solito. Salí a tomar el café que más que café fue un coctel, con zumo y salchichón y lomo y cosas ricas en un prado verde con mesas blancas, más bonito, en serio.

El hotel era muy bonito, no vi Segovia, entré por la circunvalación y como llegaba tan tarde a las jornadas ni me pasé por el centro, y a la salida igual, ya era muy tarde para el turismo, pero yo ya conocía Segovia, he ido muchas veces.

La organización fue impecable, de verdad, nos regalaron un montón de cosas, una bolsa con una camiseta horrorosa, pero fea, de un amarillo chillón, que vamos, ni para dormir, porque si te despiertas y te ves con ella en el espejo del baño te asustas, bolígrafos, un bloc, cositas varias. Nos dieron unos tickets para la comida, la cena y hasta una copa en una disco, aunque yo no pude ir.

En la segunda mesa redonda ya estaba yo más colocada, con el portátil y todo, pudiendo saber quien hablaba, más centradita, me gustó mucho. Salvo el pesado de los móviles, que él mismo se llamaba así, era el que pedía siempre la palabra después de que hablaran los ponentes y daba la vara con el tema de que está poco usada esa tecnología. Por cierto, nos machacó a sms todos los días del congreso, a todas horas recibías un sms contándote que empezaba tal mesa redonda, que te mandaban las actas, que gracias por la asistencia, que te dieras prisa en acreditarte, en fin, no sé pero más de 10 sms me habrán mandado este finde.

De la gente que conocí me gustaron muchísimo dos chavalinas estudiantes de periodismo que me tocaron en la mesa en las comidas, me grabaron en vídeo para un trabajo de la Universidad, según ellas no iba salir en ningún sitio, eso espero. Y Fuencis, una chica de Segovia muy simpática que se ofreció a recogerme el diploma de las jornadas y mandármelo a casa.

Bueno como dicen en el último sms: Nos vemos en Segovia el año que viene. Yo pienso repetir desde luego.

Comentarios

Steloide ha dicho que…
Oich! ¡que coñazo tanto mensaje de movil! el se llama a si mismo el pesao del movil porque de tanto oirse llamar así no sabe que nombre le puso su mamá de chiquitín. Ahora cuando su madre recibe un mensaje su padre le dice "es tu hijo" y ella "¿cual?" y él "Pues 'el pesao del movil'" jijiji.
A este hombre ¿no le habrás dado la dirección de tu blog?
Virginia ha dicho que…
Pues no, y si, porque al inscribirnos damos todos todas, pero no creo que la mía le interese.

Por lo menos admitió que él vivía de los móviles, de ahí el interés que tenía en el tema, claro.

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