LA NIÑA HA VUELTO...

...y yo soy feliz. Estuve dos horas en el aeropuerto esperándola, el avión trajo una hora de retraso. Por fin he dormido relajada, sin que pasaran malos pensamientos por mi cabeza, sin miedo. He dormido sin oir ruidos extraños en la casa, soy muy aprensiva y miedosa y cuando ella no está lo paso fatal. En el fondo soy una madre como todas pero me aguanto y disimulo.

Si no hubiera visto Babel no me hubiera dado tanto miedo que se fuera a Marrakech, ya ves, si está más civilizado que Cañete, que es a dónde me voy yo el finde que viene, pero no es lo mismo, me voy yo, y no es lo mismo.

Ha traído un montón de cosas, una darbuka que me temo que me va a producir intensos dolores de cabeza en el futuro, una manta que quiere colgar en la pared, un montón de ropa, un bolso, todo está en medio del salón, yo lo había dejado recogido pero ha durado un asalto.

Me ha dicho Monty que le ofrecieron dos mil camellos por ella, es un jodío, le dije que por menos de un pozo de petroleo no la vendiera, me ha hecho caso. En Alcalá dos mil camellos son un problema muy grande.

Viene impresionada por los niños que ha visto trabajando, por la gente con muñones, con lepra, o eso dice ella. Por la cantidad de motocicletas, por el tráfico de locos. Pero no ha tenido diarrea ni ningún problema, se ha quemado un poco la piel porque no se llevó la crema para el sol aunque se compraron allí. Monty trae la calva roja.

Solo discutieron un día porque ella se gastó todo el dinero que llevaban, es un record, les dije en el aeropuerto que esperaran a pelearse en España porque los conozco y son como el perro y el gato, siempre están a la greña, pero la sangre no llegó al río.

Bienvenidos a casa.

Comentarios

Fernando ha dicho que…
Siempre es una alegría. Aunque vuelva de cualquier sitio cercano.
Virginia ha dicho que…
Buf, al día siguiente me revolvió toda la casa para colgar una manta, me hizo descolgar una estantería, me puso de mudanza.

Es un placer que esté en casa pero me vuelve loca.

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