HE VUELTO A ESTUDIAR

No durará mucho mi disposición pero llevo unos días más trabajadora. Hoy he tenido clase de Inglés, el profe se llama Ron, parece muy simpático. A ver si se me da bien, de momento me gusta. El único problema es que son en el Campus y para aparcar después en la plaza a las 10 de la mañana me las veo y me las deseo. Se suponía que iban a ser las clases cerca del curro y así no tendría problemas. Una compañera del trabajo y yo hemos intentado cambiarlas, pero hoy al conocer al profesor, nos ha caido en gracia y no hemos querido cambiar. Tenía que haber ido a una conferencia en Madrid esta tarde, pero no lo he hecho porque no tenía ganas. Tragarme un atasco para que luego Pilar no apareciera no me apetecía nada. He terminado el libro de Cioran, mañana devuelvo los dos y así me concentro en los estudios, que me conozco. He extraido algunas frases que me han gustado del libro:

Querer ser libre es querer ser uno mismo; pero él ya está harto de ser él mismo, de caminar en lo incierto, de errar a través de las verdades. Pag. 19

Los libros serán el único tema de sus charlas. En cuanto a los literatos, ningún provecho sacará de ellos. Pag. 37

Si la economía verbal os obsesiona, no podréis leer ni releer ningún libro sin descubrir en él los artificios y las redundancias. Pag. 40

Todo solitario, me decía yo, es sospechoso; un ser puro no se aísla. Para desear la intimidad de una celda hay que tener la conciencia cargada, hay que tener miedo de su conciencia. Pag. 52

El "yo" constituye un privilegio sólo de aquellos que no van hasta el fondo de sí mismos. Pag. 57

El sentido comienza a pasar de moda. El cuadro cuya intención es inteligible no es mirado largo tiempo... Pag. 62

Si casi todos los místicos tuvieron conflictos con la Iglesia, es porque tenían demasiado talento; la Iglesia no exige ninguno, no reclama más que la obediencia, la sumisión a su estilo. Pag. 73

Una humanidad ahita produce escépticos, nunca santos. Pag. 78

Como nuestra vitalidad nos viene de nuestros recursos de insensatez, no tenemos, para oponernos a nuestros espantos y a nuestras dudas, más que las certezas y la terapéutica del delirio. Pag. 101

Precisemos el sentido de la palabra: es religioso todo lo que nos impide hundirnos, toda mentira que nos protege contra nuestras irrespirables certezas. Pag. 103

Ponemos en tela de juicio todo lo que antaño amamos, y tenemos siempre razón y siempre estamos equivocados; pues todo es válido y todo carece de importancia. Sonrío: nace un mundo; me entristezco: desaparece, y ya se perfila otro. No hay opinión sistema o creencia que no sea justa y al mismo tiempo absurda, según nos adhiramos o nos separemos de ella. Pag. 140

E. M. Cioran "Adiós a la filosofía". Alianza Editorial, Madrid 1982.

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