MI EXPERIENCIA RELIGIOSA

Mi perra con lo religioso me viene de niña, no sé qué tenía yo pero siempre fui la preferida de las monjas, me he llevado muy bien con ellas. Yo vivía en Barcelona de pequeñita, estaba interna en un colegio de monjas de la caridad, y ellas nos dejaban elegir si ir a misa o no y yo siempre elegía ir y pedía que me levantaran antes. Los fines de semana los pasaba con mi madre y los domingos yo solita me levantaba y me iba a misa con otras monjas, porque luego me daban de desayunar y me lo pasaba fenomenal. Yo tenía 7 años o así. Luego nos vinimos a Madrid y dejé de ir a misa, mi madre no era religiosa, lo era yo. Un día en el colegio pasaron contándonos algo de Confirmación y me apunté. Yo siempre me apunto a todo, pero nos volvimos a cambiar de casa, a Alcalá y perdí el contacto. Con tantos cambios yo era una niña solitaria, perdía mis amigas de una vez para otra. En el instituto, ya con 14 años me dedicaba a leer, sobre todo tebeos, siempre estaba sola. Un día un compañero me dijo que si quería ir con él a Confirmación y allí fui, me metí en aquel lio. No buscaba la religión buscaba la compañía. Pero yo me lo tomo todo demasiado en serio. Empezamos Confirmación y empecé a tener amigos de allí, la parroquia se convirtió en mi vida. Pasaron los años y mi monitor me apretó las clavijas, dijo que había que comprometerse y eso hice, me empecé a liar con niños, caritas, comedores de asistencia, y jóvenes. Me confirmé, aún no sé por qué, y sé que me engañaron, porque yo me lo creí todo. Al día siguiente les dije venga vamos a hacer comunidad y me dijeron que se iban todos y así fue. Como ya estaba de monitora pude seguir con los demas monitores durante un tiempo, iba a orar, pero lo montábamos nosotros de una manera que recuerdo con mucho cariño, hacía muchas cosas. Y me quedé embarazada, soltera, y no me casé y me echaron. De una manera suave, pero me echaron. Me comieron el coco con que me tenía que ocupar de la niña y que no iba a tener tiempo, pero la realidad es que escandalizé a todo el barrio, monitora de confimación embarazada, y encima con alegría, porque si me hubieran visto llorando se hubieran apiadado, pero no, yo me fui a celebrarlo cuando me enteré. Pasaron unos años y cuando la niña ya era un poco más mayor empecé con reuniones de revisión de vida con mis antiguos compañeros monitores de casa en casa. Pero eso también se acabó, no sé por qué grupo en el que entraba le quedaban pocos meses de vida, todos me los cargaba. Luego encontré Mujeres y Teología, una panda locas, allí estoy a gusto, están peor que yo y no me han echado aún. Pero me parece poco, yo necesito más compromiso, necesito dar más tiempo a los demás y no encuentro la manera, no me quieren en ningún lado ¿por qué será?

Comentarios

Teillu ha dicho que…
Pues por decir tonterías como la de que no te quieren en ningún lado...

Mira alrededor.

Un beso!
Virginia ha dicho que…
Gracias Teillu, ya miro ya, me refiero a eso en concreto, no al resto. Un besazo,

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