TIBURCIA

Tiburcia andaba detrás de Margarita, mi amiga Susana me decía que la echara de casa, que la situación era insostenible. Un día lo hice, se pasó dos días llorando, se puso de rodillas y me dijo que me amaba tiernamente que había destrozado su vida, que ella quería darme celos y se había equivocado, que a quien quería era a mí.

Gracias a Dios que yo no la quería porque me hubiera convencido, pero la dejé quedarse. Vi que no cambiaba para nada, que no buscaba trabajo, yo la había estado manteniendo desde que la conocí, ella no quería trabajar, era escultora. Tenía una pequeña pensión porque su padre era militar y no quería perderla, hacia algunas chapuzillas y con ello se mantenía.

Susana seguía insistiendo en que no me aportaba nada y en que quería a Margarita así que la dije que se fuera definitivamente. Un día me llama Susana y me dice que tenemos que hablar, la dije que no podía que había quedado y me suelta por teléfono que se ha enamorado de Tiburcia, me dejó a cuadros. Se fueron a vivir a la puerta de al lado, veía mi coche (que le vendí a Tiburcia) en la puerta todos los días, no quisieron que continuara la relación, Tiburcia me odiaba porque no quise venderle el piso que para ella era su vida. Lo pasé muy mal porque estaban al ladito, las veía de vez en cuando, me enteraba de sus andanzas, esto es un pueblo. Un día me cuentan que se han casado, no legalmente, aún no se había aprobado la ley, otro que se han ido a Roma y así. Yo sufría porque no podía continuar siendo amiga de Susana.

Yo no quería perder a mi amiga y lo intenté, me tragué el orgullo y fui a verlas pero no sirvió de nada.

Cuando Tiburcia se fue y se llevó a Susana también se llevó a toda mi red de amigos, yo era la mala, que la había echado, ella era tan trabajadora y tan buena, caía bien a todo el mundo. Yo no, yo soy la malvada. Me quedé solísima, como no lo había estado nunca, caí enferma y mi pobre hija tuvo que aguantarme sola. Me costó años salir de la depresión pero ahora estoy muy bien, he aceptado que las cosas son como son.

Comentarios

Teillu ha dicho que…
Bueno, aún recuerdo un comment tuyo acerca de los nombres de mis historias. Ninguno como Tiburcia, está claro. No tenías nombres más sencillitos? No sé... María, Isabel...? :P

Me alegro de que estés muy bien! Que dure!!!
Virginia ha dicho que…
Pues no, me gustaba este nombre, jajaja. Tienes razón me quejo de ti y luego te imito, no tengo remedio.

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