MI CARRERA PROFESIONAL

He trabajado desde que tengo uso de razón, en mi casa todo el mundo curraba de mil maneras. Mi padre hacía bolsos, como eso no daba pasta, arreglaba sillones, aparte de su trabajo como celador en la seguridad social. Mi madre era multitarea, trabajaba las 24 horas del día los 365 días del año, tenía una consulta en casa a la que venían a pincharse, que siempre estaba abierta, hacía avisos en las casas, aparte de eso trabajaba en la seguridad social y ayudaba a mi padre con los bolsos. Mi hermana y yo o estábamos ayudando a mi padre o a mi madre. Mi madre de la casa casi no hacía nada, nos encargábamos mi hermana y yo. No sé a qué edad empecé a dar clases particulares, era muy joven, en verano también trabajaba un mes en la seguridad social para ganarme la matrícula. Cuando me quedé embarazada me fui a buscar trabajo decente, con muchas prisas, antes de que se me notara, solo encontré un trabajo de venta a domicilio de enciclopedias. Me prometieron contratarme y por eso aguanté hasta que vi el contrato, era mercantil y me negué a firmarlo y me fui. Perdí más dinero que gané me tuve que pagar un montón de viajes y las comidas.
Volví a dar clases particulares hasta que nació la niña y después. Mi marido tenía un bar cuando le conocí pero lo cerró, se puso a trabajar de camarero. Un verano montamos un bar en un pueblo, sacamos mucho dinero pero casi me cuesta la relación, lo dejamos porque me salieron unas clases en una academia y me tuve que volver.
Estuve un año dando clases, ganaba menos que con las particulares pero aprendí a escribir a máquina bien y me preparé la oposición y la aprobé. A los 25 ya era funcionaria y cuando firmé me imaginé los 40 años que tenía por delante y me asusté. Intenté que no me convirtieran en una de ellas, esas señoras que decían que no se podía estudiar y trabajar.
Yo podía con todo, un año me saqué todo primero de informática, estuve en la junta de personal, la niña tendría unos 4 años y por supuesto mi trabajo, pude con todo pero caí enferma, ellas tenían razón y yo me enfadé mucho. Estuve mucho tiempo de baja y cuando volví mi jefa no me quería se me sortearon o algo así y acabé en el jardín botánico.
Allí estuve seis años, me ofrecieron irme a la privada dentro del jardín y accedí. Empezamos el jefe y yo y acabamos siendo 84 personas, yo empecé de secretaria y acabé de jefe de personal, jefe de contabilidad y jefe de casi todo. A los cuatro o cinco años empezamos a tener problemas, no sé cómo lo contará él, yo cuento mi historia como yo lo viví, metió a trabajar allí a algunas amigas suyas y ellas la tomaron conmigo. Pasaba mucho tiempo con ellas y cuando volvía siempre teníamos bronca. Cuando no pude más me fui de vacaciones un día antes me llamó por teléfono y me despidió.
Me volví a deprimir, esta vez no tanto, pero el psiquiatra me ayudó y hasta que no pude reincorporarme a la Universidad me dió una baja. Volví y ya no pensaba en currar, ya no quería trabajar ¿para qué? me fui buscando sitios cómodos aunque no siempre tenía suerte, y aquí estoy, me han ascendido y me han bajado el sueldo, en septiembre me lo volverán a bajar, pero ya no tengo aspiraciones, ahora quiero ser conserje y como siempre, contradiciendome a mí misma me preparo las oposiciones para ser administrativo en vez de auxiliar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Viajes

Antiguos ciberamigos

El viernes a Barcelona