ESTUDIAR

He sido muy mala estudiante con muy buenos resultados. Hasta que no tuve a mi hija no me senté a estudiar en serio. ¡Cómo te cambian los niños!

Llegué a la Universidad sin despegar un libro, leía mucho, pero no estudiaba. Cuando me compraban los libros en septiembre me los leía todos seguidos. Me encantaban, me daba igual, Matemáticas, Latín o Historia. Luego ya me los había leído y me aburrían. Con seguir las clases podía sacar notables con facilidad. Se me atragantaron muy pocas cosas, las de empollar, la literatura de primero de BUP, pero solo el primer parcial. El latín en segundo, menudo sufrimiento para aprenderme el a ae as a, yo que sé. Y la filosofía de COU. El resto un paseo militar. Con la Geografía de segundo tampoco me fue muy bien, no conseguía subir del bien. En Matemáticas creo que saqué sobresaliente hasta la Universidad, allí bajé al notable.

Los primeros días de clase en la Universidad no me enteré del sistema de puntuación, no presté atención, yo nunca suspendía y zas, primer examen todo para junio. En Navidad, me quedé blanca. No hacían media. Me equivoqué en una gilipollez, sume 2+1=4, el resto estaba bien, pero menudos eran. Fue un palo horrible, no me lo esperaba sobre todo. Con el resto de asignaturas igual, no conseguía sacarlas por parciales. Solo iba bien en Biología y suspendí las prácticas. Menudo año.

Me quedaron dos para septiembre, pero las aprobé las dos, pasé limpia a segundo. Pero segundo, eso fue, me entró la edad del pavo, a los 19, siempre he sido muy retrasada.

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