MARISCO

Aunque no se aprecie bien, son platos llenos de marisco. Me vuelve loca. Es de lo poco que puedo comer y además que lo hago bien. Me entretengo. No es tan caro. Lo compro muchas veces congelado, lo que más me gustan son las nécoras y el buey de mar, me paso una hora comiendo. Yo que como tan deprisa que en dos minutos siempre he acabado cuando es marisco me acaba doliendo el culo de tanto tiempo sentada. Y no llena, te puedes comer lo que quieras. Cuando voy con gente a una marisquería es genial, porque como no saben comerlo me pongo ciega.
Compro nécoras y me voy sacando una cada día, de aperitivo. O compro bueys y me sirve para una comida. No me cansa nada. Lo malo es ir al hiper. En el mercado de al lado de casa no hay. Es un barrio pobre. No me gusta comprarlo en navidad, ni que lo haga mi madre para la nochebuena o la nochevieja, que entonces sí hay, porque lo suben escandalosamente. Prefiero fuera de temporada. Me está entrando un hambre de pensarlo.
Las gambas me gustán mucho pero a la plancha, los langostinos no me gustan nada y eso es lo que te ponen en bodas y demás eventos. Los percebes me los como pero tampoco me gastaría una fortuna en ellos por qué sí. La langosta me cansa. Las cigalas me encantan, de cualquier manera. Los bigaros, caracolillos de mar, me los como como las pipas.
Es difícil encontrar marisco. No tenemos costumbre de comerlo habitualmente. Luego te gastas una burrada en otras cosas pero eso ha quedado marcado como caro y no suelen tener.

Comentarios

fanshawe ha dicho que…
Arg... hambre!! Calla!!! Te odio!!!

Grarg!!!!

Hija, es que aquí en el norte de Italia SI es tan caro (pero mucho... pero mucho mucho) y yo soy francamente pobre después de pagar alquiler y recibos...

Me ahogo en mis propias babas...
Susana ha dicho que…
A mí no me gusta el marisco, hasta hace poco no había probado ni las gambas. Ahora puedo comer eso o langostinos pero no es que me muera por ellos. Los centollos, las nécoras, los cangrejos, todo eso... buah! ni olerlos.
Virginia ha dicho que…
Lo siento Fanshawe no quería producirte tal desasosiego. Mira Susana, que vive en Gijón y seguro que lo puede comprar barato y no la gusta. Dios da pan al que no tiene dientes.

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